-Al fin llegó el día- me dijo una voz dulce y muy familiar.
Entonces, aparte sus manos lentamente de mis ojos, y con un giro de cabeza me quede mirándola.
-¡Laila!- le dije mientras nos fundíamos en un cálido abrazo.
Mis ojos estaban llorosos, intente disimularlo y no soltar ni una lágrima, no es muy bueno que yo rompa a llorar y ella me consuele. Pensándolo bien ya he quedado bastante mal hoy, así que no sería de gran importancia. Pero cogí aire y le dije.
-Lo que llevo esperándote en el aeropuerto me ha parecido más largo que estos 7 meses esperando para que llegara este día.- dije tembloroso.
-Ya veo que eres igual de tonto que por teléfono- dijo entre risas- Pues llevaba un rato mirándote y me fijé que estabas muy nerviosito por verme, ¿no?
-¿Yo? ¡Qué va! Aquí donde me ves, no soy chico que se pone nervioso por nadie, soy de lo más tranquilo.
-Ya, por eso te he visto dando tantas vueltas, mirando el móvil cada dos por tres y mordiéndote las uñas- dijo en tono desafiante, acercándose más a mi- Creo que te estás enamorando de mi, Alex.
-Ya querrías tú que fuera eso. Vámonos que estoy cansado de estar aquí.
Esta conversación es lo que quería oír la primera vez que nos tuviéramos que ver. Quizás para algunas personas les resulte extraño, pero esas bromas medio enserio y ese tipo de abrazo, junto con mis nervios, se me hacen un cúmulo de emociones que con esa simple conversación de patio de colegio hace que en mi cabeza siga sin dejar de pensar que ella es esa chica ideal de la cual cada persona conocemos a lo largo de nuestra vida y nos hace pensar que solo hay una entre un millón. Sí, puede que sea un poco excesivo para el primer día pero no me quiten esa ilusión que me caracteriza y me hace único.
Cogí una de sus maletas y caminamos un rato por el aeropuerto, como si de un parque se tratara pero en vez de personas paseando a sus mascotas veía a empresarios elegantes con sus maletas de ruedas. Me sorprendió una mujer la cual tenía una maletita de ruedas y no se me ocurrió otra cosa que pensar en bautizarla como la maleta chihuahua. Luego ví una maleta blanca con manchas negras distribuidas aleatoriamente por la maleta y obviamente la llamé la maleta dálmata. La verdad es que se me ocurren muchas estupideces, no es culpa mía, es de las películas y series americanas que han convertido mi cabeza en una jungla infinita de imaginación. Debería escribir un libro.
-¿Llevas mucho esperando a que llegase mi vuelo?- dijo Laila para romper un poco el hielo.
- No, no. Unas dos horas aproximadamente.
-¿En serio? Yo no hubiese durado tanto, ya veo que eres un chico muy paciente.
En realidad, hace unos minutos ese chico paciente se convirtió en una de esas fans que esperan la llegada de su cantante de pop favorito, mordiéndome las uñas, sudando, moviendo mi pie derecho de arriba abajo como si un muelle se me hubiese colado debajo de mi zapatilla, con fatiga y con la sensación de que cada vena de mi cuerpo tenía pulsaciones propias. Mi corazón bombeaba sangre de una manera impresionante. Por un rato pensé que si hubiese sabido todo esto, hubiera traído ropa de deporte y dejar de ser socio de ese mal gimnasio al que acostumbro a ir semana tras semana.
- Soy paciente para cuando me interesa algo.
-¿O sea que te intereso? Solo falta que te arrodilles y me saques un anillo.
Dios. Esta chica me esta sacando los colores. Me ha dejado en vergüenza en todas las conversaciones. Sabía acerca de su carácter, pero es que se defiende demasiado bien y yo soy quien suele llevar la batuta. Tengo claro que es una chica diferente a las demás.
- A ver, no digo que me intereses, que tampoco es que no...
De repente, escuchamos por megafonía:
-Se ha encontrado una maleta rosa con una pegatina a uno de sus lados donde pone BTF, por favor, su propietario acuda al mostrador de nuestra compañía de vuelos Airspace, gracias…
-¿Te has traido otra maleta, Laila?
-No, no. Solo he traido estas dos.
-Te lo pregunto porque esa pegatina es de tu grupo de música preferido.
-Bueno... Habrá más gente a la que le guste ese grupo.
Entonces, aparte sus manos lentamente de mis ojos, y con un giro de cabeza me quede mirándola.
-¡Laila!- le dije mientras nos fundíamos en un cálido abrazo.
Mis ojos estaban llorosos, intente disimularlo y no soltar ni una lágrima, no es muy bueno que yo rompa a llorar y ella me consuele. Pensándolo bien ya he quedado bastante mal hoy, así que no sería de gran importancia. Pero cogí aire y le dije.
-Lo que llevo esperándote en el aeropuerto me ha parecido más largo que estos 7 meses esperando para que llegara este día.- dije tembloroso.
-Ya veo que eres igual de tonto que por teléfono- dijo entre risas- Pues llevaba un rato mirándote y me fijé que estabas muy nerviosito por verme, ¿no?
-¿Yo? ¡Qué va! Aquí donde me ves, no soy chico que se pone nervioso por nadie, soy de lo más tranquilo.
-Ya, por eso te he visto dando tantas vueltas, mirando el móvil cada dos por tres y mordiéndote las uñas- dijo en tono desafiante, acercándose más a mi- Creo que te estás enamorando de mi, Alex.
-Ya querrías tú que fuera eso. Vámonos que estoy cansado de estar aquí.
Esta conversación es lo que quería oír la primera vez que nos tuviéramos que ver. Quizás para algunas personas les resulte extraño, pero esas bromas medio enserio y ese tipo de abrazo, junto con mis nervios, se me hacen un cúmulo de emociones que con esa simple conversación de patio de colegio hace que en mi cabeza siga sin dejar de pensar que ella es esa chica ideal de la cual cada persona conocemos a lo largo de nuestra vida y nos hace pensar que solo hay una entre un millón. Sí, puede que sea un poco excesivo para el primer día pero no me quiten esa ilusión que me caracteriza y me hace único.
Cogí una de sus maletas y caminamos un rato por el aeropuerto, como si de un parque se tratara pero en vez de personas paseando a sus mascotas veía a empresarios elegantes con sus maletas de ruedas. Me sorprendió una mujer la cual tenía una maletita de ruedas y no se me ocurrió otra cosa que pensar en bautizarla como la maleta chihuahua. Luego ví una maleta blanca con manchas negras distribuidas aleatoriamente por la maleta y obviamente la llamé la maleta dálmata. La verdad es que se me ocurren muchas estupideces, no es culpa mía, es de las películas y series americanas que han convertido mi cabeza en una jungla infinita de imaginación. Debería escribir un libro.
-¿Llevas mucho esperando a que llegase mi vuelo?- dijo Laila para romper un poco el hielo.
- No, no. Unas dos horas aproximadamente.
-¿En serio? Yo no hubiese durado tanto, ya veo que eres un chico muy paciente.
En realidad, hace unos minutos ese chico paciente se convirtió en una de esas fans que esperan la llegada de su cantante de pop favorito, mordiéndome las uñas, sudando, moviendo mi pie derecho de arriba abajo como si un muelle se me hubiese colado debajo de mi zapatilla, con fatiga y con la sensación de que cada vena de mi cuerpo tenía pulsaciones propias. Mi corazón bombeaba sangre de una manera impresionante. Por un rato pensé que si hubiese sabido todo esto, hubiera traído ropa de deporte y dejar de ser socio de ese mal gimnasio al que acostumbro a ir semana tras semana.
- Soy paciente para cuando me interesa algo.
-¿O sea que te intereso? Solo falta que te arrodilles y me saques un anillo.
Dios. Esta chica me esta sacando los colores. Me ha dejado en vergüenza en todas las conversaciones. Sabía acerca de su carácter, pero es que se defiende demasiado bien y yo soy quien suele llevar la batuta. Tengo claro que es una chica diferente a las demás.
- A ver, no digo que me intereses, que tampoco es que no...
De repente, escuchamos por megafonía:
-Se ha encontrado una maleta rosa con una pegatina a uno de sus lados donde pone BTF, por favor, su propietario acuda al mostrador de nuestra compañía de vuelos Airspace, gracias…
-¿Te has traido otra maleta, Laila?
-No, no. Solo he traido estas dos.
-Te lo pregunto porque esa pegatina es de tu grupo de música preferido.
-Bueno... Habrá más gente a la que le guste ese grupo.
muy bueno!!!!!! jo, me he sorprendido...sigue adelante, lo haces muy bien...besos
ResponderEliminarme encanta me encanta!! tega vas hacer como la escritora de harry potter, millonario!
ResponderEliminarLAILA...
ResponderEliminar